Buscar
  • Ángel Rueda Fonseca

Pubalgia: Causas, Síntomas y Tratamiento


¿Qué es la pubalgia?



La pubalgia es una lesión muy frecuente que se da principalmente en atetas que requieren de un uso excesivo en la musculatura abdominal y/o del muslo, especialmente los aductores.


La pubalgia es muy frecuente en aquellos deportes que necesitan de movimientos muy explosivos, cambios de velocidad giros, carrera, pateos, etc., es decir aquellos movimientos que generan un fuerte estrés en las estructuras que contemplan esta zona.


Se trata de una lesión crónica producida principalmente por un desequilibrio entre la musculatura aductora y la musculatura abdominal, en la que la fuerza producida por uno de los grupos musculares puede dañarse en su inserción debido a una debilidad de la musculatura antagonista, pudiendo generar lesiones a nivel del pubis.


La sínfisis púbica es el lugar de apoyo para la pelvis en su región anterior. Las fibras del recto abdominal, tendón conjunto y oblícuo externo se fusionan formando la aponeurosis púbica. La aponeurosis púbica confluye con el aductor y músculo grácil formando la aponeurosis recto abdominal-aductora.




Durante una actividad atlética intensa la fuerza generada por la musculatura aductora llega a través de la aponeurosis abdominal/aductora al recto abdominal pudiendo generar lesiones a nivel de la sínfisis del pubis y en la inserción de la musculatura.


Evidentemente la musculatura aductora, en especial el aductor largo y el recto del abdomen son antagonistas, es decir, la función de uno es contraria a la del otro. Por un lado, el recto abdominal genera una fuerza posterior y superior en el pubis mientras que el aductor largo lo hace hacia anterior e inferior. Es por esto que ante una debilidad de la musculatura abdominal el aductor largo empuja sin encontrar resistencia. Un desequilibrio entre estas fuerzas puede originar lesiones en el pubis.


La pubalgia del deportista puede encontrarse aislada o junto a otras patologías como compresiones nerviosas (nervio ilionguinal, obturador, cutáneo-femoral, genitofemoral), lesiones musculares (psoas, recto femoral, isquiotibiales, etc.), enfermedades articulares (cadera, SI,….), trastornos genitourinarios (prostáticos, uretral,…), …


Es muy frecuente encontrar como patología asociada de cadera FAI (femoro acetabular impingement) o pinzamiento femoro acetabular unilateral, especialmente si se cursa con una disminución de la rotación interna. En estos casos ambas lesiones deben ser abordadas, ya sea mediante tratamiento conservador como quirúrgico para encontrar un resultado satisfactorio.


¿Cuáles son sus síntomas?


Por lo general suele ser un dolor unilateral, sin embargo, es frecuente que con el tiempo se vuelva bilateral, afectando a ambas extremidades. El dolor suele ser agudo y profundo irradiándose en ocasiones a la zona lumbar, pierna, perineo o escroto. Es un tipo de dolor que aumenta con la actividad y suele cesar con el reposo. En ocasiones, con descanso puede llegar a mejorar, sin embargo, la tasa de recidiva es muy elevada, volviendo a reaparecer en cuanto aumentamos de nuevo la actividad.


Por lo general se trata de un lesión de inicio pogresivo que aumenta con los periodos de actividad, sin embargo, en ocasiones aparece tras un evento traumático como puede ser una hiperextensión del tronco o una hiperabducción de la cadera.


Kachingure y Grech establecieron un protocolo diagnóstico en base a 5 signos/síntomas:


  • Queja súbita en ingle profunda

  • Dolor exacerbado con actividades (correr, patear,…) que se alivia con reposo

  • Sensibilidad en rama pubica

  • Dolor contrarresistencia en aducción a 45º y 90º de fexión

  • Dolor con flexión abdoinal resistida


¿Cuál es su tratamiento?


EL tratamiento puede ser conservador y/o quirúrgico. Por norma general el tratamiento será conservador en un principio, optándose por la cirugía si este no resultara efectivo.


El tratamiento mediante fisioterapia consiste en:


  • Terapia manual Ortopédica enfocada en recuperar la movilidad en su conjunto (cadera, lumbar, pelvis,….)

  • Terapia Manual en tejidos blandos (musculatura abdominal, aductora, isquiotibial, flexores y extensores de cadera, abductors, etc.)

  • Ejercicio Terapeútico dirigido a trabajar la estabilidad central

  • Estiramientos de aductores y musculatura isquitoibial


En resumen...


Se trata de una lesión crónica de aparición progresiva que aumenta con la actividad intensa y disminuye con el reposo. Está producida en la mayoría de casos por un desequilibrio entre la musculatura aductora y abdominal. Entre sus síntomas destacan dolor en la ingle, que puede irradiarse hacia la columna lumbar, extremidad inferior, perineo y escroto. Suele ser unilateral, pero con el tiempo puede llegar a afectar a ambas extremidades. Puede aparecer aislada o junto con otras patologías ya sean de origen nervioso, muscular o articular. Es muy frecuente encontrar lesiones asociadas de cadera FAI, especialmente si existe un déficit de rotación interna unilateral.

El tratamiento conservador mediante fisioterapia consiste en normalizar la movilidad global y estabilizar el núcleo central.


6 vistas