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  • Ángel Rueda Fonseca

Inestabilidad Lumbar: Una causa mas de dolor



La inestabilidad lumbar es un subgrupo o subtipo de dolor lumbar muy frecuente, con una tasa de recurrencia muy elevada. Una inestabilidad segmentaria hace referencia a una disfunción del movimiento, la cual puede llegar a sobrepasar sus límites fisiológicos.


Debemos diferenciar entre inestabilidad fisiológica y estructural o radiológica pero para comprender esto, primero debemos comprender como funcionan los diferentes sistemas de estabilización espinal de los que disponemos.


Panjabi describe 3 subsistemas de estabilización; activo, pasivo y neuronal. Y propone que una disfunción en cualquiera de estos conlleva una mayor participación del resto. Como es obvio el elemento activo y neuronal hacen referencia a la musculatura y al sistema nervioso, encargados de generar esa estabilización espinal durante los movimientos diarios. Por otro lado el sistema pasivo u osteoligamentoso hace referencia a estructuras tales como ligamentos, cápsulas, DIV o articulaciones cigoapofisarias, encargados de aportar estabilidad pasiva.





Para entender cómo funcionan y se relacionan los diferentes subsistemas debemos conocer los conceptos de zona neutra y zona elástica.

La zona neutra es el lugar de reposo articular, donde apenas existe restricción pasiva, es decir, el lugar de mínima resistencia.

La zona elástica por el contrario hace referencia al lugar cercano al final del ROM, donde el subsistema pasivo u osteoligamentoso está en tensión.



Cuando hablamos de una inestabilidad funcional, hablamos de una disfunción del subsistema activo y neuronal en su zona neutra, es decir, una falta de control motor en rango medio. Cuando nos referimos a una inestabilidad estructural, por el contrario, nos referimos a una disfunción del subsistema pasivo, lo cual deriva en una hipermovilidad segmentaria. Se conoce también como inestabilidad radiológica, puesto que es susceptible de ser cuantificada mediante pruebas radiológicas.


Una hipermovilidad o inestabilidad estructural es una característica cuantitativa, sin embargo una inestabilidad funcional no cursa con un aumento de movilidad sino con un movimiento errático, es decir, se trata de una característica cualitativa.


Al tratarse de dos condiciones distintas, tanto su forma de diagnóstico como tratamiento varían:


Existen multitud de test que pretenden valorar la inestabilidad segmentaria lumbar, de los cuales los siguientes son los más validados en la literatura:


  • INESTABILIDAD FUNCIONAL: Hicks et al. realizaron una regla de predicción cínica para pacientes con inestabilidad segmentaria susceptibles de ser tratados mediante un programa de estabilidad espinal. Esta batería de test se suele usar comúnmente como forma de diagnóstico para la inestabilidad funcional:


  1. Test de inestabilidad en decúbito prono

  2. Edad < 40 años

  3. Prevalencia de movimientos aberrantes

  4. SLR > 91º


  • INESTABILIDAD ESTRUCTURAL: Como hemos comentado se trata de una característica cuantitativa y por tanto susceptible de ser medida, en este caso mediante pruebas radiológicas, en las que se puede apreciar la traslación vertebral a final de ROM, generalmente en flexo-extensión. Los test más empleados en clínica son:


  1. Test de extensión pasiva

  2. Flexión lumbar > 53º

  3. Falta de rigidez intersegmentaria PA


Se puede dar la situación de que coexistan ambos tipo de inestabilidad, lo cual vendría dado por una falta de control motor en rango medio sumado a una hipermovilidad.

En el caso de la inestabilidad funcional, el tratamiento estrella es la fisioterapia, cuyo objetivo será devolver el tono y el control de la musculatura intersegmentaria espinal y musculatura lumbopelvica.

En el caso de la inestabilidad estructural, el tratamiento de fisioterapia tiene su lugar, sin embargo aquí entra el juego el tratamiento quirúrgico, donde dependiendo de la gravedad será el tratamiento de elección.

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